Novedades / Fotos / Centenares de almerienses se unieron a las 12 horas de pedaleo contra el cáncer celebrado en el Teatro Cervantes

El pasado martes, 16 de mayo, y desde las 9 de la mañana hasta las nueve de la noche, el Teatro Cervantes acogió el reto que patrocinado por la AECC (Asociación Española contra el Cáncer) y apoyado por la empresa Kuver Producciones tuvo como protagonista sobre una bicicleta a José Antonio Pérez Biedma, de 44 años, natural de Viator, empleado de una marca de congelados y conocido en el mundo del deporte como ‘Cuquiline’.

Este deportista aficionado viatoreño se proponía pedalear sin descanso durante 12 horas seguidas y que los almerienses que quisieran se unieran a él de forma temporal y voluntaria. Todo ello contra el cáncer. Junto con el gesto físico estaba el más importante, aquellos que quisieron pudieron echar ‘la voluntad’ a una hucha instalada, junto a las bicicletas, en el escenario del teatro almeriense. Al término del reto fue la hija pequeña de ‘Cuquiline’, la que rompió lo recaudado, que fue entregado a un representante de la AECC

Tras el arranque del reto con la presencia de autoridades políticas de Diputación, representantes de la Junta de Andalucía, Ayuntamientos de Almería, de Níjar y Enix llegó el momento más duro, fuera de los focos de la prensa. Pasaron ciclistas, enfermos recuperados, madres con su bebés, jóvenes y mayores. “Mucha gente que jamás se había subido a una bici y a los cinco minutos me preguntaban  cómo podía aguantar tanto tiempo”, recuerda Cuquiline. Aunque el discurrir de gente fue continuo, hubo un momento en el que el protagonista del reto se quedó solo con su familia y entonces el recuerdo de su madre afloró en forma de emoción. Hace menos de dos meses que su madre había fallecido precisamente de esta dura enfermedad. “Mis hermanas se subieron por vez primera a una bicicleta y no pudimos evitar las lágrimas al acordarnos de ella”, confiesa el deportista.  También fue un momento crítico cuando después de ocho horas de movimiento continuo sufrió un tirón en una de sus piernas. Un fisioterapeuta tuvo que asistirle mientras que con la otra no dejaba de pedalear.

Siendo monitor deportivo en distintos centros de la capital y provincia, Cuquiline ya había protagonizado otros retos deportivos solidarios en colaboración con asociaciones como ‘A Toda vela’ pero sin duda alguna este reto contra el cáncer lo llevaba muy adentro del corazón cuando su hija pequeña se subió con él en el sillín recordando a su madre y a todos los enfermos de esta enfermedad contra la que no hay que parar de pedalear.